Cálculo del esfuerzo y sufrimiento de una ruta

Quién no se ha preguntado alguna vez. ¿Qué dificultad real tiene una ruta?. ¿Podré realizarla sin morir en el intento?. ¿Será demasiado para mí ?.

En la última asamblea del club, se suscitó este debate, pues no es fácil catalogar una ruta y colgarle una etiqueta de fácil cuando realmente nos resultó moderada o viceversa, esto genera al participante un cierto resquemor o inseguridad para abordar la próxima. Esta incertidumbre me llevó a investigar y analizar los distintos métodos que podemos encontrar o que son utilizados para valorar la dificultad técnica de una ruta la mayoría de ellos como he podido evidenciar están basados en observaciones subjetivas de quien las ha realizado.
Estos métodos van desde una simple clasificación basada en la distancia recorrida, hasta otros basados en algoritmos matemáticos.
Veamos un resumen de estos métodos con sus pros y sus contras y por último la conclusión a que me llevo a implementar con un método-mix que he bautizado con el nombre IDR-SENDA.

METODO SENDIF

Se basa en los siguientes parámetros:

Esfuerzo físico (dificultad física) La exigencia física de un itinerario depende, sobre todo, de tres variables: longitud del recorrido, el desnivel que hay que salvar (sea de subida o de bajada) y, el tiempo que hay que emplear.

Condiciones del camino (dificultad técnica), A lo largo del recorrido pueden aparecer elementos u obstáculos que conlleven problemas o dificultades. La valoración de estas casuísticas resulta ser sumamente costoso por su gran variedad, siendo necesario conocer a priori el terreno que se va a pisar, cosa que no se puede saber con exactitud, por lo que su valoración es meramente subjetiva, por ello el método se basa en informar.

 

La Climatología
A pesar de ser un parámetro importantísimo que puede decantar la dificultad de una ruta de fácil a exigente o incluso suspenderla por alto riesgo. El método, lo deja a la decisión de informarse del tiempo antes de realizar la ruta.

Expuestos los fundamentos del método, es momento de listar los pasos a seguir para aplicarlo a un itinerario concreto.

Estos serian:
1. Disponer de los datos: tanto de distancia (en km) como de desnivel positivo acumulado (en m).

2. Determinar el grado de dificultad física: ir a la web www.sompirineu.cat/som-senderisme/ sendif_calculadora, introducir los datos (en las casillas correspondientes según si el itinerario es de ida y vuelta o de bajada) y solicitar a la calculadora que determine el grado de dificultad.

3. Decidir la dificultad técnica: partiendo de las siete situaciones anteriores, hay que escoger aquellas que se adapten al itinerario en cuestión. Si es necesario, es conveniente consultar a expertos o personas conocedoras del recorrido.

4. Aplicar los iconos resultantes a los materiales informativos del itinerario: según el método SENDIF, la información sobre el grado de dificultad de un itinerario se indicará mediante dos tipos de iconos: un icono de color correspondiente a la dificultad física, y uno o más iconos con fondo marrón claro para las dificultades técnicas.

METODO MIDE

Este método está recomendado por la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), Protección Civil del Gobierno de Aragón y otras entidades.
Su objetivo es unificar las apreciaciones sobre la dificultad de las rutas de modo que permitir a cada practicante una mejor elección. Fue concebido como una herramienta para la prevención de accidentes en excursiones por el medio natural.
Para valorar una excursión o ruta con el MIDE debe utilizarse el «Manual de Procedimientos«, teniendo en cuenta que:
a) La graduación de una excursión se hace siempre para unas determinadas condiciones estacionales y del terreno.

b) Una excursión podrá tener distinta valoración según la estación del año.

c) La graduación debe realizarse por personas experimentadas en el excursionismo y que conozcan bien el recorrido y las condiciones geográficas de la zona.

d) Utilizar correctamente el manual MIDE requiere estudio, atención e interés.

En la siguiente tabla se relaciona los parámetros generales en los que se basa este método, no sin antes indicar la época del año en la que se va a realizar la ruta. Cada una de estos bloques vienen definidos en la guía y además, contienen subdivisiones y casuísticas que hay que seleccionar para cada una de ellos. El método es extenso y es necesario ser conocedores del mismo, así como tener conocimientos del medio a transitar. Tanto es así que, para facilitar el uso y el cálculo del grado de dificultad existe una aplicación online y que puedes ver Aquí.

En resumen, bajo mi punto de vista, el método MIDE resulta ser un buen método por la gran cantidad de datos que valora, sin embargo, puede resultar tedioso y poco operativo para la gran mayoría de las personas que deseen saber rápidamente si podrá hacer la ruta, dadas sus condiciones físicas específicas.

 

EL MÉTODO IBP-INDEX

Este método, en un principio se creó como un índice interactivo de parámetros para bicicleta, (del inglés Interactive Bicycling Parameters index, IBP index), pero en la actualidad, sus creadores lo han implementado y adaptado también para el senderismo (Hiking). Muchos clubs lo han indexado en sus webs como una manera de conocer y comparar de una forma totalmente objetiva una ruta determinada. La objetivad de IBP-index se debe, a que analiza automáticamente mediante un algoritmo, los datos de un track grabado con un GPS, computando las distancias recorridas en los diferentes tramos tanto de subidas, como de bajadas (1%,2%,3%,4%, etc..), así como, los metros totales ascendidos, descendidos, los ratios medios de subida y bajada, los kilómetros a gran altura y la distribución de las rampas,  como resultado se otorga una puntuación entre cero e infinito. Esta puntuación es 100% objetiva; no se tiene en cuenta ningún valor subjetivo, como pudiera ser el estado del terreno, los tiempos empleados, los factores climáticos o el estado de forma físico.
Ahora bien, debemos distinguir entre la dificultad técnica de la ruta y cuál sería el “esfuerzo” a que nos expondremos para realizarla. Este “esfuerzo” dependerá de otros parámetros subjetivos tales como: la climatología, ritmo de la marcha y sobre todo, el estado de forma físico entre otros. A este conjunto de parámetros una vez evaluados, indicaría el “Sufrimiento” para realizar una marcha.
Sin embargo este método, no relaciona el índice con todos los parámetros, salvo con el estado de forma, y para ello, recurre a una tabla en donde podemos evaluar si una determinada marcha nos resultaría: muy fácil, fácil, mediana, dura o muy dura de realizar.

Así pues:

SUFRIMIENTO = Climatología + Condiciones y ritmo + Condición Física + IBP

Es evidente que, dependiendo de un estado de forma determinado, la misma marcha le puede resultar distinta a dos sujetos en las mismas condiciones técnicas del recorrido. Es decir, si una marcha tiene un ibp de 37 para un sujeto «A» de un bajo estado de forma, le resultaría una ruta de dureza media, mientras que a otro sujeto «B» con un estado de forma medio, le resultaría fácil. (ver tabla inferior). Evidentemente, dos sujetos de similares estados de forma o de preparación física para realizar la misma ruta, los resultados serían idénticos. La subjetividad que conlleva una autoevaluación personal sin la realización al menos de algún test o prueba técnica, podríamos incurrir en sobrevalorar o infravalorar nuestro propio estado físico real. Si quieres evaluar tu propio estado de forma, puedes hacerlo realizando las pruebas que se indican AQUI , al menos la aeróbica y la resistencia muscular del tren inferior.

CONCLUSION
De los métodos analizados, atendiendo a las variables técnicas objetivas así como la facilidad de interpretación y uso, IBP-Index sería el elegido. Sin embargo, con respecto a lo concerniente a las variables o condiciones subjetivas (climatología, ritmo, terreno …), el método MIDE sería el más adecuado de emplear, aunque a priori resulte ser más complejo y menos operativo en su utilización.
Por todo ello, si obtuviéramos de la conceptualización de ambos lo más significativo y operativo, tendríamos una buena herramienta de evaluación de itinerarios por la montaña, puesto que añadiríamos: objetividad, operatividad, rapidez de uso y además, síntesis y análisis matemático de la interpretación de los datos técnicos de una ruta.
Por último, y en harás de conseguir lo anteriormente expuesto, surge la idea del método que se expone a continuación.

IDR-SENDA

¿Qué es?
El propio nombre indica para quién está pensado este sistema de valoración, no aspira a sustituir a ninguno de los múltiples métodos existentes, todos ellos muy respetables, solo contribuir a mejorar los mismos. En este caso concreto, el método indicado, está basado, en el análisis de los track de IBP-Index y en los aspectos evaluatorios de MIDE.
El motivo del porqué crear este hibrido, es debido a que tanto IBP-Index como MIDE no evalúan ciertos factores, por ejemplo; IBP-index se ciñe a los aspectos técnicos de una ruta obviando el clima, el riesgo, el tipo de terreno de tránsito, etc., variables que si tiene en cuenta MIDE, sin embargo este no tiene en cuenta los aspectos técnicos del track.

¿En qué se fundamenta?

El método, establece cinco bloques o coeficientes de valoración cada de ellos ponderados según su relevancia dentro de una ruta.
CT.- Características técnicas del track en base a IBP-INDEX
CM.- Previsiones meteorológicas en el momento de realizar la ruta en base a AEME u otras agencias.
CR.- Esfuerzo y ritmo necesario a ½ carga
 CF.- Estado del terreno según la traza
SM.- Severidad del medio natural o riesgo
Cada uno de estos bloques excepto el primero (CT) llevan asignado una puntuación máxima de 40 puntos, repartiéndose a 10 puntos por cada uno de ellos. Por ejemplo, si observamos el bloque (CF), se reparte de la siguiente manera según su importancia o relevancia.

Si por ejemplo la ruta transita por terreno “Bueno” (tabla anterior), la puntuación ponderada seria 4×10% = 0,4 ptos. De igual forma se procedería con el resto, sumándose los resultados de los cuatro bloques y por lo tanto computando el 40 %. Solo quedaría añadir el bloque “CT”, coeficiente técnico según IBP-índex que representaría el 60% restante.

¿Qué determina y como se evalúa?
Por lo tanto, el Índice de la Dificultad de una Ruta (I.D.R) quedaría expresado de la siguiente manera:

IDR= IBP_index+0,10*(Pcf+2*Pcm)+0,05*(Pcr+Psm)

   donde:

IDR = Valor numérico del Índice de Dificultad de una Ruta
Pcf   = Calificación puntual del estado del terreno de transito
Pcr   = Calificación puntual del esfuerzo y ritmo a ½ carga
Pcm = Calificación puntual de estado meteorológico
Psm = Calificación puntual de la severidad del medio natural

Por último, determinaríamos el grado de sufrimiento al que nos expondríamos de llevar a cabo la ruta propuesta en las condiciones previstas.

Grado de Sufrimiento Necesario = IDR + Nivel de Preparación Físico de la persona

Para ello nos ayudaremos de la tabla inferior en el que podemos saber, dado el IDR y nuestro estado de forma, si la ruta nos resultaría: Muy Fácil o muy baja, Fácil o baja, Media o moderada, Dura o exigente o Muy Dura o muy exigente.

Actualmente, este sistema o método de evaluación se encuentra indexado en la web del CD Senda y en concreto en la opción del menú de Actividades. Al usuario, solo debe de introducir el IDR de la ruta que desea realizar y que puede ver en la columna de «IDR-Dificultad» de la tabla de Inscripciones en Ruta, posteriormente abriendo el desplegable se le preguntará por su estado de forma y automáticamente la aplicación le indicará como de dura te resultaría realizarla.

 

 

Miguel Ángel Calderón

Club Deportivo Senda

Club Deportivo Senda